La vida me dio la oportunidad de trabajar en el sector educación y no me pasaba por la cabeza alguna vez ser docente, porque entré en la planta administrativa. Al paso del tiempo me fue interesando, pero mas que para hacer pensar y sentir a los estudiantes, era pensar y sentir para mí. Querer ser docente, buscando entre mis adentros esa vocación que no encontraba. Cayendo en un “malestar docente”: miedos de enfrentar a un grupo de adolescentes, creando un campo hermético de comunicación; limitado solo a transmitir conocimientos, siguiendo estrictamente un programa de trabajo y cumpliendo al pie de la letra el libro de apoyo, sin detenerme a darle la atención adecuada al que se acercaba fuera de clase en los pasillos a preguntarme alguna inquietud. Todo esto fue en un sistema semiescolarizado, se daban asesorías los sábados y el tiempo para ver aunque sea solo lo esencial, era muy corto.
Poco a poco fui dándome cuenta que no debía “acelerarme” tanto; y viendo que mis compañeros con mas experiencia no se estresaban tanto me di cuenta que cumplían sus objetivos. Reflexioné para retomar mi actividad. Poco a poco fui mejorando mi actitud, y tratando de abrirme más a la comunicación interpersonal. Siguiendo exigente, pero, explicando al alumno los por qués de hacer las cosas bien. Hacer pensar y sentir al educando. Porque es cierto lo que dice el Profr. José Manuel Esteve: Estudiamos para ser un especialista, un investigador o un empresario, más no para ser educador. Y al elegir ser docente cambia un poco la perspectiva, aunque siempre he pensado que un Profesionista que no estudió para ser profesor tiene una ventaja: Darle una visión más amplia al estudiante del mundo al que se enfrenta, de que no es fácil que se la abran las puertas y de que por esa razón debe de estar bien preparado. Y con la experiencia en el sector productivo, darle las armas para triunfar; cosa que carece un profesor egresado de Normal. Con esto no quiero decir que el profesor egresado de normal es menos, sino solo veo esa ventaja. Pero nosotros los que estudiamos algo diferente al de profesor, sea del área que fuere, nos falta la pedagogía, cosa fundamental en un docente y por eso vamos adquiriendo experiencia a través del ensayo y el error. Pero yo me pregunto ¿Debemos quedarnos conformes con esos errores? Son personas y no objetos; no se puede decir tranquilamente "me equivoqué al formar este estudiante de esta u otra forma". Y esos errores pueden marcar su camino trascendentemente. Creo que debemos prepararnos para hacer las cosas bien y a la primera. Claro no lamentarnos de lo que ya se ha hecho, porque lo hecho, hecho está. Pero sí procurar hacerlo bien y a la primera. Eso lo aprendí de un director de mi Plantel y me gustó esa frase. En otra ocasión, en un curso, decía el instructor. “Hechas a perder por 30 años alumnos, y ya te quieres ir, cuando apenas estás aprendiendo a formarlos. Quédate a formar otros 10 años, porque ya tienes la experiencia”. (Bueno aunque esto se puede tomar en sentido figurado e interpretarlo).
Y somos seres humanos claro, y seguiré quizás cometiendo errores, pero conciente de ello, serán los menos posibles.
Creo que me identifico como un docente responsable y conciente de que hay que tomar en cuenta muchos factores como educar, enseñar, valorar, comunicar, integrar, trabajar en equipo, hacer actividades que les permitan desarrollar otra aptitudes, desarrollar la creatividad, ampliar visiones, etc.
Este es mi primer semestre que daré clases en forma integral, tengo la confianza de cumplir mis objetivos y programas, en un sentido humano. Tengo mis preocupaciones, las principales son: cómo captar la atención del alumno, cómo lograr seriedad y disciplina, cómo alcanzar a ver todos los objetivos. Obvio que ya estoy preparando un plan de trabajo con ayuda de las Academias, pero igual tengo esos temores.
Poco a poco fui dándome cuenta que no debía “acelerarme” tanto; y viendo que mis compañeros con mas experiencia no se estresaban tanto me di cuenta que cumplían sus objetivos. Reflexioné para retomar mi actividad. Poco a poco fui mejorando mi actitud, y tratando de abrirme más a la comunicación interpersonal. Siguiendo exigente, pero, explicando al alumno los por qués de hacer las cosas bien. Hacer pensar y sentir al educando. Porque es cierto lo que dice el Profr. José Manuel Esteve: Estudiamos para ser un especialista, un investigador o un empresario, más no para ser educador. Y al elegir ser docente cambia un poco la perspectiva, aunque siempre he pensado que un Profesionista que no estudió para ser profesor tiene una ventaja: Darle una visión más amplia al estudiante del mundo al que se enfrenta, de que no es fácil que se la abran las puertas y de que por esa razón debe de estar bien preparado. Y con la experiencia en el sector productivo, darle las armas para triunfar; cosa que carece un profesor egresado de Normal. Con esto no quiero decir que el profesor egresado de normal es menos, sino solo veo esa ventaja. Pero nosotros los que estudiamos algo diferente al de profesor, sea del área que fuere, nos falta la pedagogía, cosa fundamental en un docente y por eso vamos adquiriendo experiencia a través del ensayo y el error. Pero yo me pregunto ¿Debemos quedarnos conformes con esos errores? Son personas y no objetos; no se puede decir tranquilamente "me equivoqué al formar este estudiante de esta u otra forma". Y esos errores pueden marcar su camino trascendentemente. Creo que debemos prepararnos para hacer las cosas bien y a la primera. Claro no lamentarnos de lo que ya se ha hecho, porque lo hecho, hecho está. Pero sí procurar hacerlo bien y a la primera. Eso lo aprendí de un director de mi Plantel y me gustó esa frase. En otra ocasión, en un curso, decía el instructor. “Hechas a perder por 30 años alumnos, y ya te quieres ir, cuando apenas estás aprendiendo a formarlos. Quédate a formar otros 10 años, porque ya tienes la experiencia”. (Bueno aunque esto se puede tomar en sentido figurado e interpretarlo).
Y somos seres humanos claro, y seguiré quizás cometiendo errores, pero conciente de ello, serán los menos posibles.
Creo que me identifico como un docente responsable y conciente de que hay que tomar en cuenta muchos factores como educar, enseñar, valorar, comunicar, integrar, trabajar en equipo, hacer actividades que les permitan desarrollar otra aptitudes, desarrollar la creatividad, ampliar visiones, etc.
Este es mi primer semestre que daré clases en forma integral, tengo la confianza de cumplir mis objetivos y programas, en un sentido humano. Tengo mis preocupaciones, las principales son: cómo captar la atención del alumno, cómo lograr seriedad y disciplina, cómo alcanzar a ver todos los objetivos. Obvio que ya estoy preparando un plan de trabajo con ayuda de las Academias, pero igual tengo esos temores.
Saludos y gracias.
